De juguetes, de trastos y de bebés

Mientras se espera la venida de un bebé, si eres primeriz@, lees muchas cosas e imaginas muchas más. Yo en su momento leí y me recomendaron que “no compres juguetes de ninguna clase hasta que no tenga un pelín de conocimiento. Un bebé recién nacido no se entera de gran cosa y con el tiempo podrás ver cuáles son sus gustos e intereses.” Y, obediente, le fabriqué el móvil de la cuna y me estuve quietecita. Bueno, le hice un par de muñecos de trapo. Y le compramos una nave espacial de madera. (Y un dinosaurio. Pero también de madera. Y ahora sí que ya nada más.)

Pero en cuanto se empieza a mover y a mirar con interés… quién se resiste a no comprarle cositas bonitas, divertidas, que le estimulen… y más con toooodo lo que hay por ahí. Nosotros nos hemos resistido, aplicando las normas de la compra consciente “¿seguro que será útil?” “¿Realmente lo necesita?”… y hemos acabado con dos cajas llenas de trastos multicolores para nuestra leoncita. Si enumero tiene: sonajeros de tela, de madera, muñecas de trapo, un par de cacharros luminosos y musicales, una jirafa francesa y estúpida, dos juegos de cubos de tela, y trastillos sueltos monísimos.

PERO JUEGA CON: seis botellas de plástico que llené de cosas diversas y exóticas como: pasta, purpurina, arroz…, el ratón del ordenador de su padre, una pandereta de madera que no es un juguete, una cuchara de madera y mi varilla de batir huevos, a tirar las construcciones que hago con los cubos de tela (menos mal!), a perseguir a la gata, a pillar mi movil si me ve desprevenida, con mi cartera (es de metal) y a encontrar cochinadas por el suelo y ampliar su menú.

Es decir que con lo que realmente juega son cosas que o no han costado dinero o la inversión ha sido mínima. Lo estuve debatiendo con unas cuantas madres más y parece ser un fenómeno bastante extendido.

CONCLUSIÓN 1: los niños (o, al menos, unos cuantos que conozco) quieren o juego simbólico o jugar con objetos de la vida real de sus padres.

Como tengo alma de documentalista de la naturaleza fustrada, he decidido dejar suelta por la casa a mi leoncita a ver que hace en libertad. Y he podido constatar que lo que busca para entretenerse… es lo que tengo yo en las manos. Esto da esperanzas, porque la misma ansia que tiene para arrancarme el móvil de las manos la tiene para arrancarme el libro que estoy leyendo.(1) A ella las luces y el movimiento le son más indiferentes de lo que podría parecer en un primer momento. Lo que quiere es conocer las cosas que uso en mi vida, que hago con ellas y si son buenas para comer.

Claro, esto implica que cuando jugamos con cosas poco ortodoxas jugamos las dos y no la puedo dejar sin vigilancia. Pero es que, en general, no puedes dejar sin vigilancia a un bebé, salvo cuando duermen.

CONCLUSIÓN 2: A quien le gusta en realidad los juguetes es a los padres.

Si lo analizas bien, esto es así. Y más los de primera infancia. Es a los padres a quien nos IMG_5596venden lo juguetes. Parece que si no empiezas pronto a estimularle con letras, juegos, puzzles, tu cachorro nunca llegará a saber contar hasta 10. Pero la mayoría de los juguetes favoritos de mi leoncita ahora son cosas que difícilmente se encuentran en una tienda de juguetes.

CONCLUSIÓN 3: Nos podríamos haber ahorrado una pasta (chiquitita) en juguetes y monerías.

Por internet hay miles de páginas de recursos DIY para estimular a tu bebé. Algunos son bastante utópicos, otros van bien si tienes una niñera que cuide de tu bebé mientras tu lo fabricas, pero otros son francamente espléndidos. Los grupos de crianza natural y de pedagogías alternativas (Montessori por ejempo) son microcosmos donde se pueden encontrar iniciativas de este tipo a miles. Blogs como “Tigriteando“, “mares, pirates i princeses” o “Pequefelicidad” son muy buenos ejemplos.

De todas formas, los cachivaches DIY pueden ser tan caros y extremos como los cachivaches comprados. No hay dejarse deslumbrar por las fotos de Pinterest de proyectos mastodónticos y tener siempre claro que no hay nada más decrecentista que un bebé: nace esperando padres, comida y calor. Lo demás son sólo efectos especiales y decorado.

(Proximamente iré contando qué recursos DIY sencillos y realistas  realmente le han gustado a mi leoncita y juega con ellos regularmente. Incluiré intrucciones para hacerlos y fotos, muchas fotos.)


(1)Evidentemente, como propósito de año nuevo tengo: usar lo menos posible el móvil y empezar a leer delante de ella. No me refiero a leerle cuentos, sino a leer yo. Pero es realmente dificil leer de verdad si tienes a una cría de humano intentando chupar las páginas del libro. Ya veremos cómo lo hacemos…

Acerca de Ana

Nací en los ochenta y soy, por los pelos, de la generación millenial. Pero de los tempranos, no de los ni-nis, sino de los que estudiaron mucho y emigraron. Yo estudié mucho y me doctoré en química orgánica, pero no emigré. Me quedé y ahora me he reproducido. Y aquí estoy. Escribiendo esto.
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2 respuestas a De juguetes, de trastos y de bebés

  1. Montse dijo:

    No soy madre todavía pero me ha encantado esta entrada! Es realmente realista e inspiradora.

    Me gusta

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