Y ahora… la ropa. SWAPs, mercadillos y fashion victims, ¿es posible convivir en armonía?

Hace nada saltó el escándalo de Primark, en el que una chica que compró un vestido en esta cadena de tiendas de ropa se encontró con un mensaje de auxilio oculto. El mensaje no deja lugar a dudas sobre el problema que atenazaba a la persona en apuros: ‘Obligado a trabajar horas agotadoras’

primark

Rebecca Galagher sostiene el vestido con mensaje oculto.

Y es que ya se sabe que para que unos compren barato alguien debe producir más barato aún. Desde hace años se sabe que grandes marcas, y no necesariamente baratas, contratan por salarios indignos mano de obra de países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Así que, realmente lo de Primark ni es un caso aislado, ni es tan sorprendente.

Pero al drama humano que supone vestir a la gente del primer mundo se añade otro problema que, al menos en mi caso, es mucho menos conocido. Y es que fabricar ropa tiene, evidentemente, un impacto medioambiental que varía según la fibra con que se trabaje y los tintes y tratamientos que le sean aplicados. El principal problema radica en las aguas residuales que genera y en la carga química que las mismas contienen. Otros problemas importantes son el consumo de agua, las emisiones atmosféricas, los residuos sólidos y los malos olores, que pueden resultar muy molestos en determinados tratamientos.1 Según un estudio de El Corte Inglés y la Fundación Botín, para fabricar un pantalón de algodón se requiere 3.117 litros de agua.En la producción de fibras sintéticas, la contaminación principal es debida a disolventes orgánicos y productos tóxicos, que se suma al elevado consumo energético que necesitan estas fibras.3

controbaAnte este panorama desolador dan ganas de empezar a cortarse las venas pensando en la cantidad de desastres naturales y gente desarrapada que acumulamos inocentemente en nuestros armarios. Sin embargo, y aunque la vena trágica del romanticismo me tira bastante, suicidarse por no poder afrontar estos hecho no deja de ser ridículo, así que me puse a investigar qué alternativas existen.

Como siempre, ¡oh! qué poco original, las tres R: Reducir (comprar menos por impulsos primarios y más por necesidades reales. Bien. Fácil. Y más si tenemos en cuenta que se nos ayuda incentivando los salarios bajos para que gastemos poco), Reciclar (¡eso es fácil! Hay grandes marcas que se han dado cuenta que las fibras texiles recicladas son un negocio y entregan tickets regalo a aquellos que les entreguen prendas de ropa usadas: H&M y Calzedonia, por ejemplo) y Reutilizar (lo cual se hace más complicado, porque implica la ropa de segunda mano).

No sólo es una gran iniciativa... sino una gran campaña de marketing. Porque ahora va y les estoy haciendo publicidad gratis :S

No sólo es una gran iniciativa… sino una gran campaña de márketing. Porque ahora va y les estoy haciendo publicidad gratis :S

Lo de la ropa de segunda mano también venía apuntado en el post anterior, así que habrá que tomárselo en serio.

¡Mira qué bien se lo pasan en su fiesta SWAP! ¡Y todas quieren piezas de ropa diferentes y todas comparten talla!

¡Mira qué bien se lo pasan en su fiesta SWAP! ¡Y todas quieren piezas de ropa diferentes y todas comparten talla!

Yo tenía asociada la compra de ropa de segunda a mercadillos con olor a humedad y artículos que mi abuela desecharía por pasados de moda y que eso, aunque sigue existiendo (y creo que es mayoritario), comienzan a aparecer otras alternativas mucho más glamourosas. La idea viene de países como Gran Bretaña o Estados Unidos, en los que se celebran fiestas de intercambio de piezas de ropa, bien entre grupos de amigos, bien entre desconocidos. A estas fiestas se les llama Fashion SWAPs. La dinámica es sencilla: tu llevas aquellas prendas que te pusiste una vez o dos y las intercambias por otras que otra persona a su vez tampoco ha utilizado. Así, las fashion victims pueden renovar su armario cada temporada sin necesidad de hipotecar su casa ni el planeta cada temporada. Y las que no vamos tan a la moda, pues también.

En nuestro país son bastante escasas (todavía) este tipo de reuniones. Naturóticas celebraron un “swap” en 2012 y al parecer fue un éxito. A ver si repiten. Por su parte, existe una enigmática página web llamada “Clothing swap Barcelona” que parece ser una plataforma para organizar este tipo de eventos, pero son tan herméticas que se hace difícil saber si la iniciativa sigue en marcha o no. clothing swap barcelonaDesde SlowBCN tienen un interesantísimo post “Slowcost: Renova la teva roba sense gastar ni llençar” en el que dan las claves de ciertos mercadillos de intercambio, donde tu aportas ciertas prendas que puedes canjear por otras, como el que tuvo lugar en Noviembre del año pasado. Con el esclarecedor nombre de “Renova la teva roba” se puso a disposición de la ciudadanía una red de puntos donde realizar los intercambios de ropa a gran escala.

renovaPero no sólo con tiendas de modernillos en el Raval y Sant Antoni y promesas de SWAPs podemos renovar nuestro armario. Portales como Segundalia tienen como premisa sólo aceptar ropa “que hayan tenido un máximo de 2 usos, es decir, sólo se ha podido utilizar cada prenda dos veces como mucho, y éstas se tienen que entregar limpias. Los zapatos sólo puestos de horas.” y aseguran que “toda prenda que tenga una mínima mancha, un pequeño agujero, costuras descosidas, rozaduras, manchas en las axilas o en el cuello, bolitas, retoques en la prenda, etc, es automáticamente descartada.

segundaliaHabrá que probar a ver qué tal.

Y vencer terrores atávicos. Ropa de segunda mano… si mi abuela tuviera acceso a internet y leyera lo que estoy poniendo… la pobre mujer, que mal lo pasaría pensando que ya no tengo ni para comprar ropa “en condiciones“…

 


 

1 a)”9. Consumos energéticos. Panorámica de la Industria” INE; b) Resumen Ejecutivo BREF Industria Textil – PRTR España

2a) http://www.expansion.com/2013/04/25/empresas/distribucion/1366907722.html; b) http://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/la-ropa-contamina/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_MULTIMEDIA-12210096.html

3 a) http://www.minetur.gob.es/industria/observatorios/sectortextil/actividades/2011/cie,%20fitag-ugt,%20fiteqa-ccoo/riesgos_medioambientales.pdf; b)http://aguaymascosas.blogspot.com.es/2011/11/4-minimizacion-de-residuos-en-la.html

 

Acerca de Ana

Nací en los ochenta y soy, por los pelos, de la generación millenial. Pero de los tempranos, no de los ni-nis, sino de los que estudiaron mucho y emigraron. Yo estudié mucho y me doctoré en química orgánica, pero no emigré. Me quedé y ahora me he reproducido. Y aquí estoy. Escribiendo esto.
Esta entrada fue publicada en artículos y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Y ahora… la ropa. SWAPs, mercadillos y fashion victims, ¿es posible convivir en armonía?

  1. Pingback: A vueltas con la segunda mano | Cargols i Gratacels

  2. Pingback: Nueva edición del “Renova la teva roba” | Cargols i Gratacels

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s