Maurizio Pallante – Movimento per la decrescita felice

La Decrescita Felice. La qualità della vita non depende dal PIL
Traducción – Antonio García Salinero y  Ana Alcalde

El yogur producido industrialmente y comprado a través del circuito comercial hasta llegar a la mesa del consumidor recorre entre 1.200 y 1.500 kilómetros y cuesta 5 euros por litro; el 95% se envasa en frascos de plástico desechables, agrupados en paquetes de cartón, y se somete a tratamientos de preservación que a menudo no dejan sobrevivir a la bacteria a partir de cual se formó.

El yogur auto-producido por la fermentación de la leche causada por sus propias colonias bacterianas no necesita ser transportado, no tiene costes de embalaje, cuesta el precio de la leche, no tiene conservantes y es rico en bacterias.

El yogur de producción propia es, por tanto, de calidad superior al producido industrialmente, cuesta mucho menos, contribuye a reducir las emisiones de CO2, porque no implica el consumo de combustibles fósiles para el transporte y para la producción de recipientes desechables, y además no produce residuos.

Sin embargo esta elección, que mejora la calidad de vida y que no causa ningún impacto ambiental, conlleva una disminución del producto interior bruto; ya sea porque el yogur casero no entra dentro del circuito comercial, con lo que se reduce la demanda de bienes, ya sea por que no requiere del consumo de combustibles fósiles, lo que también disminuye la demanda de bienes, o debido a que no requiere de envases y embalajes, lo que también reduce la demanda de bienes por el menor coste de la eliminación de los residuos.

Esto molesta a los ministros de Finanzas, ya que reduce los ingresos recaudados del IVA y los impuestos especiales sobre el combustible; al Ministerio del Medio Ambiente, porque consecuentemente al reducir los ingresos recaudados por los impuestos ya no se puede subvencionar más fuentes de energía alternativa en el ‘desarrollo sostenible’; a los Alcaldes y Presidentes de las organizaciones regionales y provinciales porque ya no pueden distribuir a sus electores los subsidios gubernamentales para las fuentes alternativas de energía, las empresas de gestión de residuos municipales y los consorcios porque disminuyen los ingresos de los vertederos e incineradoras, porque tienen que suplir la falta de combustible derivado de residuos (que cobran una cuota) con diesel (que debe comprar).

Pero eso no es todo.

Al disminuir la demanda de envases plásticos y de cartón de embalaje, la autoproducción de yogur reduciría la demanda de petróleo. Constituye la materia prima que se necesita para producir plásticos (dos libras de aceite por cada kilo de plástico), así como la base del combustible necesario para el transporte de frascos y recipientes de las fábricas hasta donde se produce industrialmente el yogur. Por lo tanto, implica una reducción adicional de las emisiones de CO2 y el Producto Interior Bruto.

Esto perturba por segunda vez a los ministros de Finanzas y del Medio Ambiente, Alcaldes, Presidentes de las organizaciones regionales y provinciales, por las razones ya mencionadas.

Pero eso no es todo.

Las bacterias de ácido láctico en el yogur fresco enriquecen la flora intestinal, lo que conlleva que se evacua mejor. Las personas que sufren de estreñimiento pueden comenzar el día alegres como las libélulas. Por lo tanto su calidad de vida mejora y (…) ya no tiene que comprar más laxantes. Pero esto conduce a una disminución en la demanda de bienes y el Producto Interior Bruto. Incluso el purgante producido a escala industrial y comprado a través del circuito comercial hasta llegar a los consumidores viaja miles de kilómetros. La disminución de su consumo debe conllevar una reducción aún mayor en el consumo de combustible y una disminución en el Producto Interior Bruto.

Esto perturba por tercera vez a los ministros de Finanzas y de Medio Ambiente, Alcaldes, Presidentes de la región y de la provincia, por las razones ya mencionadas.

Pero eso no es todo.

La disminución en la demanda de yogur, de tarros de plástico y cartón para envasar y de purgantes, así como la cantidad de residuos generados, comporta el hecho de que se reduce el tráfico de camiones que los transportan, lo que mejora el flujo del tránsito en las carreteras. Los demás vehículos pueden moverse más rápidamente y se reducen los atascos. Por consiguiente mejora la calidad de vida. Pero también se reduce el consumo de combustible, por tanto se reduce el Producto Interior Bruto.

Esto perturba por cuarta vez a los ministros de Finanzas, de Medio Ambiente, Alcaldes, Presidentes de las organizaciones regionales y provinciales, por las razones ya mencionadas.

Pero eso no es todo.

La disminución del numero de camiones que circulan por las carreteras y autopistas disminuye estadísticamente el número de accidentes. Esto (…) conduce a una disminución en el Producto Interior Bruto, al reducir tanto los costes hospitalarios, los farmacéuticos y los funerarios, como el coste de las reparaciones de vehículos dañados y las compras de vehículos nuevos para reemplazar a los que ya no son utilizables.

Esto perturba por quinta vez a los ministros de Finanzas y de Medio Ambiente, Alcaldes, Presidentes de las organizaciones regionales y provinciales, por las razones ya mencionadas.

El Movimiento para el Decrecimiento Feliz tiene como objetivo el promover la sustitución del mayor numero posible de productos de fabricación industrial y comprados a través del circuito comercial por mercancías auto-producidas. Esta elección, que conduce a una disminución del Producto Interior Bruto, significa la posibilidad de mejorar la vida individual y colectiva, el medio ambiente y las relaciones entre los pueblos, los estados y las culturas.

(…)

Para adherirse al Movimiento es suficiente con:

– Auto-producir yogur o cualquier otro bien primario: la salsa de tomate, la mermelada, el pan, los zumos, los pasteles, la energía térmica y la electricidad, los objetos y herramientas, el mantenimiento de ordinario.

– Proporcionar servicios a las personas que normalmente tienen trabajos invisibles: cuidado de los niños en los primeros años de edad, los ancianos y los discapacitados, los enfermos y los moribundos.

La autoproducción sistemática de un bien o la prestación de un servicio es el primer grado del primer nivel de afiliación. (…).

La sede del Movimiento para el Decrecimiento Feliz se establece en … (preferiblemente una granja o un taller, o un servicio autogestionado, o una cooperativa de autoproducción, un taller ecológico y solidario, etc.)

Acerca de Ana

Nací en los ochenta y soy, por los pelos, de la generación millenial. Pero de los tempranos, no de los ni-nis, sino de los que estudiaron mucho y emigraron. Yo estudié mucho y me doctoré en química orgánica, pero no emigré. Me quedé y ahora me he reproducido. Y aquí estoy. Escribiendo esto.
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