La loca que leía botes de conservas

Hablando sobre el tema me he dado cuenta que muy poca gente sabe distinguir la diferencia entre “composición química” y “formulación”/”ingredientes”. Y alguien que lea esto pensará “Bueno, no se. No me sirve de mucho en mi vida diaria… ¿esto no era un blog de decrecimiento?“. Y si, lo es. En este caso es sobre la compra consciente.

No es muy consciente si leemos la propaganda las conservas “¡Ecológico!” “Sanissimo” “con fruta sostenible de la huerta de los Monegros” y no sabemos interpretar la información seria que, por obligación, debe contener toda etiqueta y que nos dice si es tan verdad que es ecológico, o sano o si no es una estafa, un poco de agua con tapioca a precio de oro.

La composición química se refiere a qué sustancias químicas están presentes en una determinada muestra y en qué cantidades.

Por ejemplo: en 100gr de patata cruda hay (1)

  • Agua: 79.25 gr
  • Proteínas: 2 gr.
  • Hidratos de carbono: 18 gr.
  • Grasas: 0.1 gr.
  • Colesterol: 0 mg.
  • Fibra: 2 gr.
  • Vitaminas: A, B1, B2, B6, E, K y C.
  • Minerales: calcio, zinc, hierro, magnesio, potasio e yodo.

Depende del tipo de patata, de dónde se cultive, de cómo, de las características propias de cada patata en sí…(2) Estos son datos promedio. Hay un 79% de agua porque es su naturaleza ser así. Todos somos agua con cosas disueltas que reaccionan entre ellas. Hay que asimilarlo. Abres una patata, la analizas con aquellas máquinas del CSI tan chulas (cromatógrafos se llaman) y sale que está compuesta de estas sustancias en estas proporciones.

Pero ahora vayamos a la formulación/ingredientes de un producto. La formulación se refiere a la lista de ingredientes que se han añadido para fabricar/cocinar/etc lo que sea. Como normalmente en el mundo empresarial a nadie le apetece que le copien la receta y que todo el mundo obtenga los productos tan buenos y tan baratos, las cantidades exactas de cada ingrediente se suelen obviar.  Sin embargo, como todo lo industrial, está estandarizado y regulado y en las listas de componentes, aquel que está en mayor proporción va el primero, luego el siguiente en proporción y así hasta el componente más minoritario de la lista.

Por ejemplo, si nos lanzásemos a vender la crema de calabaza que cocinamos en casa. Podríamos diseñar una etiqueta -siguiendo las directrices legales de la UE-, que podría quedar así:

etiqueta.png
(datos de los valores nutricionales extraídos de (1))

¿Qué pasa si comparamos nuestra crema casera con las que encontramos en el súper de debajo de mi casa?

Hemos encontrado 4:

knorrAquí el ingrediente mayoritario pasa a ser el agua y las verduras no llegan ni a la mitad (un 49% del cual un 58% es calabaza. No significa que haya un 58% de calabaza dentro. Es evidente que se presta a confusión aunque -suponemos- no es la intención de los diseñadores del envase). Es decir, que de calabaza tiene un 28%. Tiene un 4% de patata y, quizás para compensar la acidez del tomate, se ven obligados a añadir azúcar a la receta. Claro, tiene más grasa (por la nata y la mantequilla), menos hidratos (casi no hay patata) y tienen que añadir aromas para compensar que la mitad de los ingredientes es agua sin más. A 1.69€ los 500mL (0,34 €/100mL).

ferrer.pngEste tiene mejor aspecto. Como de más casero. No hay de calabaza, pero sí de calabacín. Es un producto que asegura usar sólo productos naturales y tiene un cierto aire “eco” (aunque es cierto que no se menciona en ningún lado). De nuevo es el agua el primer ingrediente, pero el segundo está en un 25,5%. Sólo un poco más bajo que el anterior. Usan aceite de oliva, que es más sano que la mantequilla y una buena lista de ingredientes. Lástima que se pasen diluyendo el puré y tengan que añadirle un espesante. A 3.25€ los 720mL (0,45€/100mL).

km0.png Por primera vez vemos que el primer ingrediente es la calabaza y no el agua. Lista escueta, pero digna de ingredientes que, además, son de procedencia km 0. Es decir, han sido cultivados, procesados y envasados cerca de casa (con lo que supone de activación de la economía, conservación del entorno rural, menor impacto ambiental debido a transporte, etc). Este es el producto realmente ecológico y sostenible. Lamentablemente, el márqueting (su falta de) lo hace menos atractivo, está en la zona de refrigerados (no lleva conservantes) y parece más caro y más elitista. Nada más lejos de la realidad. 2,95€ 0,75mL (0,39€/100mL) Prácticamente el mismo precio que la crema de la gran multinacional, sólo 5 céntimos de diferencia que contribuyen directamente a la economía local y al futuro del planeta.

aliciaTodo iba bien, ¿verdad? Realmente, aunque un poco aguadas, todas las cremas anteriores eran bastante aceptables. Alguna un poco cara, pero bien. Y entonces llegamos al producto diseñado para los niños. Y aquí se tuerce todo bastante. Siendo una crema de verduras, lleva bastante azúcar. Y no es sólo por que las verduras escogidas sean dulces. Si lo que menos lleva es verdura (un 8% de calabaza de un 35% supone que en total hay menos de un 3% de calabaza dentro del brick y de guisantes hay un 1% ridículo). Las grasas saturadas son las hidrogenadas, como ese aceite de nabina totalmente hidrogenado (por cierto, es aceite de colza, lo que pasa es que tiene mala fama y se prefiere poner así. Al menos es mejor que  la grasa de palma). Eso de totalmente hidrogenado puede ser que sea fruto de una elección consciente de un aceite que no sería el idóneo o que sea como resultado de haber pasado por un proceso térmico. Vamos, que sea aceite de refrito. Además lleva mantequilla y grasa de pollo. Y encima, como se han pasado diluyendo, hace falta añadir espesantes y aromas. Un cóctel delicioso. Seguro que así cualquier niño que se precie aprende a comer verduras, a distinguir su textura y su sabor. Como reza la historieta que encima adorna el envase. Todos los niños les parecen aburridas las verduras así que disfrazamos un mejunje de crema de verduras. Los niños, acostumbrados a chuches, cereales de desayuno y snacks salados, no sufren un cortocircuito en su paladar, y los padres quedan felices pensando que esta noche sí, esta noche su niño ha cenado verduras para variar. Y encima con un 6% de patatas cultivadas de forma sostenible. Un mundo mejor nos espera.

Moraleja: El mundo mejor nos esperaría si todos leyéramos la lista de ingredientes y fuéramos críticos con ellas. Sobretodo con los productos dirigidos al público infantil, donde los precios se disparan y la calidad se desploma.

Siempre me quedo leyendo las etiquetas de todo lo que compro, y la gente me mira muy extrañada. Hasta ese punto llega a ser insólito que alguien mire más allá del envase y del precio. De hecho, mientras me documenté para escribir esta entrada, momento en el que con el móvil hice un par de fotos, la gente llegó a apartarse de mi, mirándome de reojo por si era peligrosa o algo.

¿Qué es lo mejor? Lo que se cocina en casa, claro está. Pero no siempre es posible, tampoco hay que fustigarse por ello. Vivimos en la sociedad del post-bienestar, hay que hacer mil horas en el trabajo para llegar justos a fin de mes y sólo falta que te digan que no puedes ni recurrir a una triste crema de bote que te solucione una cena. Simplemente hay que obviar las calabazas sostenibles, las promesas de naturalidad y analizar lo que te están vendiendo. Es una cuestión de salud y de economía.


(2) ¿Sabíais que el 2008 fue el año de la patata? He aprendido mogollón sobre ellas en este rato de buscar información
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De juguetes, de trastos y de bebés

Mientras se espera la venida de un bebé, si eres primeriz@, lees muchas cosas e imaginas muchas más. Yo en su momento leí y me recomendaron que “no compres juguetes de ninguna clase hasta que no tenga un pelín de conocimiento. Un bebé recién nacido no se entera de gran cosa y con el tiempo podrás ver cuáles son sus gustos e intereses.” Y, obediente, le fabriqué el móvil de la cuna y me estuve quietecita. Bueno, le hice un par de muñecos de trapo. Y le compramos una nave espacial de madera. (Y un dinosaurio. Pero también de madera. Y ahora sí que ya nada más.)

Pero en cuanto se empieza a mover y a mirar con interés… quién se resiste a no comprarle cositas bonitas, divertidas, que le estimulen… y más con toooodo lo que hay por ahí. Nosotros nos hemos resistido, aplicando las normas de la compra consciente “¿seguro que será útil?” “¿Realmente lo necesita?”… y hemos acabado con dos cajas llenas de trastos multicolores para nuestra leoncita. Si enumero tiene: sonajeros de tela, de madera, muñecas de trapo, un par de cacharros luminosos y musicales, una jirafa francesa y estúpida, dos juegos de cubos de tela, y trastillos sueltos monísimos.

PERO JUEGA CON: seis botellas de plástico que llené de cosas diversas y exóticas como: pasta, purpurina, arroz…, el ratón del ordenador de su padre, una pandereta de madera que no es un juguete, una cuchara de madera y mi varilla de batir huevos, a tirar las construcciones que hago con los cubos de tela (menos mal!), a perseguir a la gata, a pillar mi movil si me ve desprevenida, con mi cartera (es de metal) y a encontrar cochinadas por el suelo y ampliar su menú.

Es decir que con lo que realmente juega son cosas que o no han costado dinero o la inversión ha sido mínima. Lo estuve debatiendo con unas cuantas madres más y parece ser un fenómeno bastante extendido.

CONCLUSIÓN 1: los niños (o, al menos, unos cuantos que conozco) quieren o juego simbólico o jugar con objetos de la vida real de sus padres.

Como tengo alma de documentalista de la naturaleza fustrada, he decidido dejar suelta por la casa a mi leoncita a ver que hace en libertad. Y he podido constatar que lo que busca para entretenerse… es lo que tengo yo en las manos. Esto da esperanzas, porque la misma ansia que tiene para arrancarme el móvil de las manos la tiene para arrancarme el libro que estoy leyendo.(1) A ella las luces y el movimiento le son más indiferentes de lo que podría parecer en un primer momento. Lo que quiere es conocer las cosas que uso en mi vida, que hago con ellas y si son buenas para comer.

Claro, esto implica que cuando jugamos con cosas poco ortodoxas jugamos las dos y no la puedo dejar sin vigilancia. Pero es que, en general, no puedes dejar sin vigilancia a un bebé, salvo cuando duermen.

CONCLUSIÓN 2: A quien le gusta en realidad los juguetes es a los padres.

Si lo analizas bien, esto es así. Y más los de primera infancia. Es a los padres a quien nos IMG_5596venden lo juguetes. Parece que si no empiezas pronto a estimularle con letras, juegos, puzzles, tu cachorro nunca llegará a saber contar hasta 10. Pero la mayoría de los juguetes favoritos de mi leoncita ahora son cosas que difícilmente se encuentran en una tienda de juguetes.

CONCLUSIÓN 3: Nos podríamos haber ahorrado una pasta (chiquitita) en juguetes y monerías.

Por internet hay miles de páginas de recursos DIY para estimular a tu bebé. Algunos son bastante utópicos, otros van bien si tienes una niñera que cuide de tu bebé mientras tu lo fabricas, pero otros son francamente espléndidos. Los grupos de crianza natural y de pedagogías alternativas (Montessori por ejempo) son microcosmos donde se pueden encontrar iniciativas de este tipo a miles. Blogs como “Tigriteando“, “mares, pirates i princeses” o “Pequefelicidad” son muy buenos ejemplos.

De todas formas, los cachivaches DIY pueden ser tan caros y extremos como los cachivaches comprados. No hay dejarse deslumbrar por las fotos de Pinterest de proyectos mastodónticos y tener siempre claro que no hay nada más decrecentista que un bebé: nace esperando padres, comida y calor. Lo demás son sólo efectos especiales y decorado.

(Proximamente iré contando qué recursos DIY sencillos y realistas  realmente le han gustado a mi leoncita y juega con ellos regularmente. Incluiré intrucciones para hacerlos y fotos, muchas fotos.)


(1)Evidentemente, como propósito de año nuevo tengo: usar lo menos posible el móvil y empezar a leer delante de ella. No me refiero a leerle cuentos, sino a leer yo. Pero es realmente dificil leer de verdad si tienes a una cría de humano intentando chupar las páginas del libro. Ya veremos cómo lo hacemos…

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Los peligros de las etiquetas nivel 2: mutantes y estrellas del marketing.

 La compra consciente es lenta y es farragosa, pero depara sorpresas que en ocasiones hace que merezca la pena.

Por ejemplo, en el caso de los productos para la higiene de bebés. Peor aún si son recién nacidos. El pediatra recomienda que sean específicos para su piel delicada. No cualquier cosa vale y no hacer caso de esta recomendación puede traer consecuencias para la salud dermatológica del niño en el futuro. Así que cualquier padre que se precie hará caso de la recomendación y se adaptará según su presupuesto a la oferta del mercado. Aunque en este caso a muchos no les importa hacer un gasto extra, no comprar lo más barato sino lo que parece mejor. ¿Y qué es lo que parece mejor? Aquí entran en juego la publicidad, los etiquetajes y cómo nos venden la moto (sobre todo a los padres primerizos).

Marcas que mutan

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda para la higiene de recién nacidos que se utilicen “jabones neutros o discretamente ácidos y no perfumados”,[1] lo que se traduce en lenguaje popular como “compra un gel de farmacia de esos buenos, para recién nacido”. Así que nada de comprar el bote de gel de litro en el súper de debajo de casa, vayamos a la farmacia bonita de la esquina, con una sección de parafarmacia que parece un hipermercado ella sola. Y allí, una de las marcas estrellas es Lutsine. Un bote serio, muy profesional y “farmacéutico” y unos respetables 9,5 € la botella de 400 mL (2,37€ 100mL). Parece una opción adecuada. Para mucha gente (la mayoría) ese aspecto serio y el hecho que se venda en farmacia ya es suficiente garantía (y más si vas con prisas o con la ceguera del progenitor primerizo).[2]

Y aquí viene lo bueno, que yo creo que es bastante escandaloso. Resulta que Lutsine es el nombre farmacéutico de Nenuco, a 3 euros la botella de 750 mL en cualquier súper que se precie (0,40€ 100mL). En la imagen se puede apreciar cómo ambos productos tienen exactamente la misma composición. Es lo mismo. Si alguien ha estado bañando a su recién nacido con Lutsine, bueno, no es necesariamente malo, simplemente que se podía haber ahorrado 15 euros.

botes de lutsine y nenuco

Y si apareció irritación o algún problemilla dérmico, quizás no fue la leche, quizás no fue el pañal. Supongo que ahí tiene el margen de acción Reckitt Benckiser, la empresa comercializadora de ambos, nadie comprueba nombre a nombre las composiciones de nada (lo cual es un gran error) y si en algún niño se aprecia una irritación, el gel no puede ser, ya que “es de farmacia”.

Por cierto, en muchas webs de productos de muchas clases se trata al cliente como un bobo. Es casi imposible encontrar información seria sobre Nenuco (composición, procedencia de los componentes, políticas medioambientales). Vale que son productos infantiles pero ¿es necesario infantilizar a los padres también?.

Marcas de renombre, marcas blancas

¡Ah! ¡La vieja discusión! ¿Son las marcas blancas marcas de renombre disfrazadas? No vamos a hablar ahora de eso, si no de algo incluso peor: ¿podrían ser las marcas blancas, por ser más simples en sus composiciones, mejores que las marcas caras?

No es la primera vez que se alerta de la presencia de compuestos potencialmente peligrosos en artículos o cosméticos para bebés que en principio comercializaban marcas “buenas” y caras. ¿Quién no recuerda la polémica por el Bisfenol A en biberones de plástico? [3]

Esto no se hace a mala fe (en principio), ni hay ninguna conspiración detrás. Aunque se intenta por todos los medios, en ocasiones es difícil preveer a largo plazo qué pasará con esa nueva molécula sintetizada, si es tóxica en algún aspecto no estudiado, si es dañina para un tipo de persona en concreto o si se le da cierto uso, si con el tiempo se descompondrá en algo tóxico en presencia de otro agente. Según un reciente informe encargado por la OMS,[4] tan solo una pequeña fracción de estos componentes han sido investigados, por lo que se debe tener cuidado con lo que se echa uno encima. Además hay que añadir que una fracción muy pequeña de esos compuestos han sido testeados con bebés, por razones obvias. Asi que como no es ético experimentar con bebés, se acaba lanzando al mercado… y el test lo realizan involuntariamente los padres con sus hijos.

Un ejemplo claro el phenoxietanol. Como los parabenos son irritantes y tienen algunos efectos indeseados, [5] la industria buscó alternativas y se encontró con este amable glicol éter aromático. Pero resulta que no es tan amable y que puede ocasionar efectos adversos similares a los de los parabenos.[6]

La pregunta es ¿qué pinta este pequeño monstruo en la mayoría de las toallitas para bebés? ¿No se supone que están específicamente formuladas y testeadas…? Pues la mayoría de las toallitas para bebés lo contienen. Incluso las más caras. Uno pensaría que si son más cara es para garantizar justamente que este tipo de cosas no pasen. Pero se ve que no.

La única manera de estar seguros de la inocuidad de los productos cosméticos para bebés http://www.ewg.org/skindeep/es analizar uno a uno sus componentes, situándolos en una escala de toxicidad de 0 a 10 como hacen aquí: http://www.ewg.org/skindeep/ basándose en la literatura científica disponible sobre ese compuesto. También es útil la recomendación de que cuanto menos componentes tenga un producto para bebés, mejor.

Si se analizan los componentes de los productos más caros y más publicitados para bebés, por mucho que se llamen “sensitive” o que aseguren estar dermatológicamente testados, no obtienen muy buenos resultados. De hecho el blog “Por un embarazo y parto respetadosanalizó los componentes de un montón de toallitas para bebés [7] y las más inocuas resultaron ser las que comercializa la marca blanca de una cadena de hipermercados.

Destacable también es que apareciesen compuestos potencialemente cancerígenos en unos famosísimos champús para niños [info aquí y aquí] en un análisis llevado a cabo por la campaña “Cosméticos seguros” organizada por la Breast Cancer Fund (“Fundación del Cáncer de Mama” En inglés queda mejor…) en 2009. Lo bonito es que

a) no indicaban su presencia en la lista de ingredientes porque no los consideraban ingredientes [8] y

b) a finales de 2011 se repitió el análisis y uno todavía seguía ahí.

Etiquetaje eco

De esto ya hablé en una entrada anterior. Todo super verde, muy “bio” muy “eco” y después te plantifican gel de poliacrilato o polietileno en la composicion de los pañales. Estos compuestos son muy eficaces en sus funciones pero no son biodegradables y los pañales que los contienen pues tampoco..

pañal de tela

pañal de tela actual

En esta web le dan un buen repaso a todos los supuesto pañales desechables biodegradables y todos salen bastante mal parados.

Resumiendo: lo único 100% ecológico es el método sin pañal. Pero si la crianza natural extrema no es tu deporte de riesgo favorito, los pañales de tela ahora son muy monos y fáciles de poner.

Con todo esto, creo que es más que recomendable leer bien las etiquetas e investigar un poco antes de comprar aunque sea crema solar y, sobretodo, si nos estamos jugando que un bebé pueda desarrollar piel atópica (como mínimo).

Por si la publicidad te cuela una subida del 4925% (sí, es el caso de Lutsine y no, no hay coma, no me he equivocado), por si pone “para bebés” y es una marca ultra-mega-archi-conocida, pero en realidad sólo sería apto para limpiar maquinaria industrial, o por si consideran que un producto es “ecológico” sólo porque el envase es biodegradable.

Cosas del márqueting…


[1] http://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/recien_nacido.pdf

[2] “¡Oooooh! Mira, para bebés recién nacidos, qué ilu, lo primero que le puedo comprar! Aunque aún falten 8 meses para que nazca, así ya lo tengo” Y así acabé con el bote de Lutsine en casa.

[3]Mucha información y bibliografía (en inglés) aquí http://www.webmd.com/children/environmental-exposure-head2toe/bpa?page=2

[4] “State of the science of endocrine disrupting chemicals – 2012 – An assessment of the state of the science of endocrine disruptors prepared by a group of experts for the United Nations Environment Programme (UNEP) and WHO” http://www.who.int/ceh/publications/endocrine/en/

[5] http://safecosmetics.org/article.php?id=291

[6] http://ansm.sante.fr/var/ansm_site/storage/original/application/0b46fedc079e8bb174a40b7b6f16d04c.pdf http://www.service-public.fr/actualites/002575.html y en este blog han traducido amablemente del francés los párrafos más interesantes: http://lamamadepequenita.com/phenoxyethanol-un-producto-peligroso-en-las-toallitas-para-bebes/

[7] En el mismo blog hay una interesante lista de compuestos no demasiado recomendables que campan alegres por nuestros productos cosméticos. Merece la pena echar un vistazo

[8] Aquí hay una larga historia y hay que leerse el informe para entenderlo, pero el resumen es que aparecen como resultado de la acción germinicida de un componente del champú. Así que técnicamente, no forma parte de la formulación, pero el resultado final es que está presente.

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proveedores tienda de barrio

El otro día (hace casi un año) busqué los proveedores de una marca de ropa muy barata. Como no me gustó mucho lo que obtuve, las cosas que no pude conseguir de segunda mano o heredadas las compré en la tienda de ropa de bebé que tenía en mi barrio. Una tienda bastante bonita, de tamaño agradable y con un buen surtido.

vestidosSin embargo poco ha durado mi alegría. Desde hace una semana está en fase de liquidación por cierre. Al parecer la competencia agresiva de las grandes cadenas de ropa ha acabado por ahogar este pequeño comercio, con más de 20 años de trayectoria.

Hay quien piensa que es ley de mercado, que las cosas son así, el pez grande se come al pequeño, etc. Pero al igual que desgrané el origen de la ropa barata de una gran multinacional para descubrir mucha miseria, he decidido desgranar el origen de las marcas que se vendían en mi tienda de barrio.

Rapife

Se anuncia como “Biounderwear made in Spain“. La web es bonita, limpia y blanca. Es dificil encontrar la información corporativa, que resulta ser bastante buena. Presumen tener varias certificaciones de calidad, entre ellas la Oeko Tex que básicamente garantiza que son “productos elaborados sin sustancias nocivas, respetando al medio ambiente y los derechos de los trabajadores“, lo que no está mal. En la web también hablan de respeto al medio ambiente y de proyectos sociales. Lo que es bastante difícil es encontrar el origen de sus materias primas. Otra cosa oscura, el puntazo del “biounderwear” no se explica por ningún lado. ¿Ropa interior biológica? ¿Es porque realiza sus funciones vitales? Sería un pelín siniestro… La fábrica está en Agullent. No aparece en la web supplier.ec21, donde se puede encontrar los proveedores internacionales de empresas de todo tipo.

babidu

Web muy molona y moderna (http://ropa.babidu.es/en), pero en la que hay poca información corporativa. En la publicidad aseguran que utilizan “algodón ecológico” pero no explican qué significa exactamente eso. La fábrica está en Ontinyent y tampoco aparece en supplier.ec21.

Yatsi

Se definen como empresa familiar, pero que intenta compatibilizar crecimiento y competitividad, desplegando como quien no quiere la cosa eslóganes de marca grande y números que desmienten lo de empresa familiar. Aseguran tener muchos compromisos adquiridos muy rimbombantes, pero no desarrollan ninguno de ellos. No aparece en la web supplier.ec21, así que nos tendremos que creer que la fábrica está en La Roca Del Vallés, Barcelona.

3pommes

Marca francesa con web muy bonita y escasa información corporativa. Ni certificados de calidad, ni localización de la fábrica, ni tipo de materiales empleados. Sí que aparece en la web supplier.ec21, tanto como producto que se vende en una tienda Norteamericana como receptores de productos manufacturados en China (Jiangsu Xiangzhao Import and Export Trading Co., Ltd.) Este proveedor de 3pommes no detalla gran cosa de sí mismo, ni tiene web.

Yerge

Empresa familiar catalana que se presenta con una página web muy bienintencionada pero bastante caótica y que no oculta su naturaleza profundamente amateur. Aseguran que todos sus materiales provienen de España y que procuran cumplir con requisitos de calidad muy exigentes. Lo dicen de palabra, y luego, una estrada de su blog detalla que cumplen con todos los certificados de la UE, sin presentar ninguno en concreto. Pero la página es tan naïf que es posible que al responsable le parezca que con su palabra de que esto es así basta. La fábrica está en Manresa y todo tiene un aire muy artesanal (en todos los sentidos)

Ysabel Mora

Empresa valenciana con una web muy bien organizada. Venden como algo bueno haber externalizado la producción en los cinco continentes. Sus compromisos son serios, el medio ambiente es muy importante para ellos y por eso en la nueva sede hay amplias cristaleras. Además invitan al visitante a aportar iniciativas sociales en las que Ysabel Mora pueda colaborar. Parece que nadie se ha animado todavía. No aparecen listados en ec21.

Duffi

No he encontrado página web ni aparece en ec21. Forma parte del consorcio de Solaris Albero 1 SL según e-informa, que también indica que su objetivo es la producción de energía fotovoltaica.  Así que a saber. La sede de Solaris está en Banyeres de Mariola, donde hay un montón de fábricas textiles. No sé, el señor Albero lo entenderá.

Masterbaby

Ni idea. No he encontrado nada de información.

Esto no es publicidad encubierta. No digo que sean ejemplos de marcas sostenibles ni que comprando la ropa aquí ya estás salvando el planeta. De hecho, en la más ecológica y verde y estupenda de estas marcas no es posible encontrar el origen de la materia prima que están utilizando, con lo que la trazabilidad es imposible. Simplemente que cada body que se compraba aquí daba trabajo de una cierta calidad a personas de nuestro entorno y no estaban manchado con la sospecha de trabajo infantil pagado por debajo del salario mínimo de subsistencia en ese país.

Y otra cosa más. Es cierto que los bodies son escandalosamente más baratos en cualquier franquicia internacional. Pero los vestidos y el resto de ropita tenía un precio muy similar al que se puede encontrar en las tiendas de Inditex o H&M. Que tampoco venden toda la ropa tan barata.

Sin embargo ya no se puede hacer gran cosa. Mañana el local será un banco. Y todas estas empresas se habrán quedado con un cliente menos.

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El origen de la ropa barata.

Soy una persona muy curiosa. No lo puedo evitar. Ahora que las circunstancias me empelen a comprar ropa (de bebé) a granel, me he percatado de que la ropa de bebé es, en general, extraordiariamente cara (y lo he notado sin que nadie me ayudase, soy realmente perspicaz).

¿Toda? ¡No! Existen algunos remansos de precios bajos que redimen a cientos de padres europeos, que no son tan ricos como pertenecer al primer mundo hace parecer. Kiabi y Primark son algo así como el paraíso de las tarjetas bancarias corrientes. Pero aquí ataca mi curiosidad malsana. ¿De dónde sale la ropa del Kiabi? ¿Porqué es tan barata? ¿Al vestir a mi retoño desvestiré al retoño de otro? Dado que las leyes naturales son inmutables, para comprar barato, alguien PHOT0003.JPGdebe vender más barato aún. La pertinaz sequía de empleo y la constante pérdida de derechos laborales en Europa puede comenzar trágicamente porque los mismos europeos estemos fomentando esas politicas nefastas al vestir a nuestros hijos.

Busqué información en Kiabi, en su página web, pero por supuesto es imposible encontrar ninguna dato acerca de sus proveedores o de los requisitos que se debe cumplir para serlo. Supongo que no es algo que interese a mucha gente en este país. (En otros, como UK, por ejemplo, es motivo de investigación en diarios de tirada nacional (1)).

Así que investigué un poco (un mucho). Al final, los proveedores se anuncian solos, porque quieras que no, desean publicidad, y pude sacar una lista de ellos. Todos, salvo alguna excepción, son opaquísimas empresas chinas, bangladeshinas y demás países trágicamente famosos por ser paraísos para sus trabajadores.

savar

Edificio Rana Plaza, colapsado en Savar, Daca, Bangladesh, el 24 de abril de 2013. Murieron 1127 trabajadores de los 3000 que se hacinaban en el bloque, en precarias condiciones laborales.

Es cierto que las empresas de Bangladesh están haciendo verdaderos esfuerzos por mejorar la imagen que dejó de ellas la tragedia de Savar, acaecida hace ahora dos años. Ofrecen información más o menos exhaustiva de sus políticas de empresa o, en su defecto, aseguran estar abiertas a recibir cualquier inspección de cualquier organismo.

Navegar por las páginas webs de empresas chinas se parece a descargar películas ilegalmente: muchos enlaces fantasma, cuelgues de servidor, banners inesperados y sobrevuela el espectro de que en cualquier momento un virus me capará el ordenador. No entiendo que haga falta tanto secretismo. Sólo son fábricas de ropa, ¿no? y no estoy haciendo nada ilegal al mirar de dónde sale la ropa, ¿no? ¿Porqué siento que sí?

Mientas espero que el equivalente a la CIA chino entre por mi ventana, armando un destrozo, dejo esta lista aquí. Al menos, si compro en, por ejemplo, Kiabi, que sepa exactamente qué estoy haciendo…

Proveedores de Kiabi (lista no ratificada por la empresa)(2)

Cream Forever (babiesworld) – China (Shangai)

Su página web es un enlace a un anuncio en la plataforma EC21. No muestran dirección corporativa ni ningún dato, más allá de que pueden ofrecer abrigos incluso a 0,9 dolares. (Al ser especialistas en ropa de bebé y niño y proveer a Kiabi y a la Disney por igual, hay gente que se debería sentir bastante engañada). Aseguran ser muy, muy baratos y que las entregas se harán puntualmente. Y no aseguran nada más.

Suzhou City Sme Import & Export Co. Ltd. – China (Jiangsu)

No tienen página web propia, en ningún lugar se puede encontrar que tengan compromisos ni certificados de ningún tipo. Total opacidad. Ni siquiera tienen una dirección física. Y sí muchas filiales extrañas, todas ellas dicen ser proveedores de Kiabi:

Su Zhou City Sme Import & Export Co.Ltd – China (Jiangsu)

Suzhou City Sme Import & Export Co. Ltd. – China (Jiangsu)

Suzhou Sme Import &Export Co.,Ltd – China (Jiangsu)

J&H Garment Co Ltd – China (Guangdong)

Tienen dirección (aunque en Google maps no consigo ver nada) y página web (www.jhfashion.com) que deja colgado mi servidor.

Wuhu Kaji Garments Co., Ltd – China (Anhui)

Tienen algo parecido a una dirección y hablan de sus trabajadores, a los que definen como “trabajadores experimentados”. Y poco más.

Sensing Clothing Co.,LtdChina (Shanghai)

Tienen dirección, y alguna información colgada aquí: http://www.gmdu.net/corp-145007.html. Incluso un mapa que sitúa donde está la fábrica, auqnue si te acercas o te alejas, lo pierdes. Y si buscas la dirección por tu cuenta, google maps se vuelve loco.

Weihai ShunSheng Knitting Fashion Co.,Ltd – China (Shandong)

También son proveedores de GAP. Para variar tienen una dirección física que Google maps puede interpretar, aunque lamentablemente correspone a un solar vacío. Quizás se acaben de mudar a una fábrica que aún no existía cuando Google colgó el mapa. Sólo fabrican jerseis y gastan muy poco en publicidad corportativa.

Guangzhou Yijin Jeans Co.,Ltd– China (Guandong)

En la información que ofrecen en sus cartas de presentación, colgadas en diversas plataformas de proveedores chinos, no reparan en datos. Aseguran cumplir las leyes chinas, lo cual puede no ser mucho, pero ya es algo. Hablan de la plantilla, de que la maquinaria es de origen japonés y puntero y que hacen vaqueros como si no hubiera un mañana. Salvo Kiabi, el resto de marcas no me suenan en absoluto. Tienen página web, http://www.yijinjeans.cn/, pero, ¡ay!, no se encuentra el servidor. Qué mal día tiene el servidor hoy.

Shanghai Baite Knitting Co., Ltd, – China (Shanghai)

Proveedores de ropa de bebé. Dicen ser de reciente fundación y que proveen a Prenatal, Disney y a Kiabi entre otros. Y que han alquilado maquinaria alemana molona de verdad para hacer productos buenos y competitivos. No es un mal eslogan. Tienen dirección corporativa que el Google puede interpretar y localizar (¡UAU!) y aunque no funcione el street view, la verdad es lo que se ve es hasta (casi) idílico, con naves industriales de tamaño medio creciendo entre campos verdes.

Reedisha Knitex Ltd. – Bangladesh

Tienen web propia (¡que funciona!: http://www.reedisha-bd.com/), y bastante información corporativa. Se pueden ver fotos de la fábrica y tienen colgados en la web certificados de calidad y demás. Al parecer sufrieron una huelga en 2007 por problemas laborales que acabó un poco mal.

Appsource Buying Agents – Bangladesh

Ofrecen bastante información. Son algo así como intermediarios entre fábricas y clientes, y dicen ser proveedores de merchandising y ropa customizada. Por supuesto su web no está disponible en mi servidor y su dirección, evidentemente, señala un bloque de oficinas bastante mono. La dirección en Google señala un bloque de apartamentos llamado “la Fortaleza de la Soledad”. Este dato es irrelevante con lo que se está hablando aquí… pero es absolutamente fascinante…

APS Group – Bangladesh

Ya no estamos en China y se nota. La dirección se puede poner en Google maps y muestra una especie de complejo enorme al que no logro dar sentido (un chalet muy mono, unos campos con invernaderos, un edificio acristalado…) La pagina web sigue siendo un enlace roto, pero, en fin, no se podía tener todo. Son parcos en su descripción: “Podemos producir todo tipo de prendas de punto. APS es un compuesto de punto.” (sic.). Y punto.

Zaastex Ltd. Bangladesh

¡Su página web funciona! http://www.zaastex.com donde podemos encontrar fotos de condiciones laborables aceptables, fábricas decentes… tienen predilección por los jerseis. Su política de empresa (¡tienen! aunque parece que fue por algun cliente quisquilloso pidió que la colgasen en su web para tranquilidad de sus compradores y ellos han copiado y pegado una que encontraron en “Quality management for dummies”…) se centra básicamente en que satisfaran al cliente en todo, pero no dice nada de sus trabajadores. Pero, bueno, al menos hablan de sistemas y control de calidad y tienen sellitos y certificados de diversos organismos reguladores internacionales…

Royalmarkfashion – Bangladesh

De manera muy cándida han colgado como información una carta al supuesto cliente. En un inglés macarrónico (creo que) dicen ser intermediarios, aunque acaban de comprar una fábrica para poder completar la cadena de producción-venta. Venden camisetas, tops y jerseis. La dirección vuelve a remitir a un bloque de oficinas.

Lapsak Ltd– Bangladesh

Es una especie de multinacional bangladesh-surcoreana, con fábricas, filiales o no sé qué en ambos países, así como Camboya y Pakistan. Dicen ser proveedores de Wall-mart, entre otros, y que aceptan inspecciones de trabajo internacionales. No tienen una página web oficial, pero sí direcciones corporativas reconocibles.

SAMWOO Int’l Trade Co – Korea

Como su nombre indica, son agentes especializados en importación-exportación. Venden artículos artesanales, juguetes y demás objetos de regalo. (Reflexión: con lo barato de se venden esas cosas aquí en estos comercios, si pasan por un intermediario, ¿cual es el precio de origen?) Tienen página web, aunque es bastante enigmática y cutre (y está en Coreano).

PT. Solo Kawistara Garmindo – Indonesia

Web ultra molona, para compensar lo cutre que era la anterior, supongo. Se ve que son proveedores de un montón de marcas deportivas. Muestran la fábrica, que en las fotos es monísima, por dentro y por fuera, muy blanca y moderna. Lo malo es que no tienen un apartado en el que se detalle su política medioambiental o laboral…

G&K Agency – Indonesia

 Es una agencia de exportación que vende la producción de dos fábricas bajo la marca “forever fashion”: una llamada PT.Goldri Putra Agung y otra llamada PT.Kallista Putra Garmindo. Son proveedores de Kiabi y de Harley Davidson (una cosa, la otra). Google maps no encuentra su dirección y no tienen página web como G&K Agency -aunque si buscas forever-fashion sí que aparecen varias que podrían ser, pero como en ninguna te indican de dónde proviene la ropa que venden, pues a saber-.

ISTEKS GARMENT INDUSTRY AND TRADE CO. TURKEY

Venden y fabrican ropa de todo tipo, de algodón y poliéster. Mencionan a sus empleados, que los definen como “profesionales cualificados”. Su página web por supuesto es un enlace roto. Google maps tampoco encuentra su dirección (pero sospecho que en tanto en este caso como en el Indonesio es más culpa de Google maps que de una conspiración para que no se vean las instalaciones). Tambien proveen a Carrefour.

Gurler Konfeksiyon – Turkey

Venden ropa para marcas algo pijillas, como US POLO, Pierre Cardin o Cacharel (a la vez que Kiabi, ahí es nada!) bajo la marca Blue ways. Tienen web y eslógan y todo http://www.blueways.com/. En el apartado de información corporativa no dan más información que la que aparece en la de los proveedores a mayoristas. Se ve que a sus clientes no les interesa saber cómo son las condiciones laborales ni el origen de sus materiales. Es gracioso porque si yo comprase en Cacharel me interesaría bastante saber que uno de sus proveedores es el mismo que el de Kiabi y quizás quisiera conocer más datos sobre su producción. Pero yo no compro ni en Cacharel ni en Kiabi, así que no se. Su dirección es reconocible por Google Maps y se corresponde con un polígono industrial bastante extenso y anodino. Podría estar al lado de casa.

Fábrica de complementos en Dhaka.

Fábrica de complementos en Dhaka.

¿Moraleja? No sé. Esto es lo que hay. De la lista sólo una empresa habla de los orígenes de los materiales que utiliza y apenas tres especifican las condiciones laborales de sus trabajadores. Quizás el día de mañana nuestros hijos y nietos sean los que estén explotados catorce horas diarias en condiciones insalubres para que los niños de las clases medias chinas puedan vestir barato. Quizás esto no pase nunca. Quizás la clave esté en comprar menos, asumir que la ropa es un bien caro y nosotros, más bien pobres (aunque la publicidad asegure lo contrario). Quizás la clave sea mirar a otro lado y seguir comprando alegremente, y luego preguntarse qué pretenden todos con tanta medida de austeridad, si vivimos en el mejor de los mundos posibles. Pero quizás sea que me ha puesto melancólica tanto servidor caído y tanto mapa capado.


(1) Enlace roto. ¡Pues claro! no quiero que me demande El Pais por enlazar sus noticias…

(2) fuente: http://supplier.ec21.com/kiabi.html

(3)Estas compañías aseguran ser asimismo proveedores de:

UNITED COLOR OF BENETTON – Italy

Reedisha Knitex Ltd. – bangladesh

MANGO – Spain

Reedisha Knitex Ltd. – bangladesh

Appsource Buying Agents – Bangladesh

NEXT – UK

Reedisha Knitex Ltd. – bangladesh

H&M – Sweden

Reedisha Knitex Ltd. – bangladesh

J&H Garment Co Ltd – China (Guangdong)

C&A

Wuhu Kaji Garments Co., Ltd – China (Anhui)

APS Group – Bangladesh

ZARA, BERSHKA, Pull & Bear & Oysho – Spain

Reedisha Knitex Ltd. – Bangladesh

J&H Garment Co Ltd – china (Guangdong)

AUCHAN (ALCAMPO)- French

Reedisha Knitex Ltd. – bangladesh

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Experiencia: “renova la teva roba” 2014

Como ya adelanté en una entrada anterior, este año íbamos a probar esto del “Renova la teva roba“, organizado por un buen montón de colectivos de muy diversa índole, auspiciado por el ayuntamiento de Barcelona y en colaboración con otro buen montón asociaciones de consumo colaborativo y ONGs. Este despliegue de medios lo que ha permitido es que hubiera un muchos de puntos de intercambio, horarios y días diferentes, con lo que ha sido muy fácil poder participar. Y estas son nuestras impresiones.

1. Entregar mi ropa

Lo primero de todo había que seleccionar prendas que ya no quisiera en mi armario para que me las cambiaran por “renoves“, según unos criterios establecidos. Los requisitos parecían bastante severos y yo me los tomé muy en serio (mayormente porque me parecieron lógicos):

– La ropa debe estar limpia, sin agujeros ni descosidos ni manchas.
– Se podran traer como máximo 10 piezas.
– Sólo se acceptará ropa de vestir. No se aceptarán zapatos ni ropa interior ni de casa.

Así que escogí muy cuidadosamente la ropa. Escogí aquellas diez prendas que ya no me venían o que ya no me iba a poner por algún motivo (la gente madura y eso…) pero que estaban en muy buen estado, o buen estado al menos. En total yo calculé que obtendría como máximo si me las aceptaban todas 15 renoves.

Fuimos a un punto de intercambio muy céntrico porque nos iba bien el horario. Y allí nosrenova2014 esperaba la primera decepción. Yo esperaba un comité evaluador que buscase agujeros, descosidos y manchas, pero nos encontramos con tres hombres que no sabían muy bien qué hacían allí. Parecía un chiste: un pobre señor bastante mayor que no se enteraba mucho, un hombre cincuentón que acaba de llegar de algún país lejano y exótico por medios no convencionales, y un joven que parecía un caso exitoso de reinserción social por parte de una ONG. Los tres extremadamente amables, no supieron llegar a una conclusión exacta sobre el número de prendas que llevaba y decidieron a ojo que me merecía 20 renoves. Todo esto en un ambiente de caos afable y complaciente, donde una formidable  profusión de gestos y expresiones cordialiales impedía cualquier intento de comunicación efectiva.

Así que me fui con los 20 renoves y una sensación de ligero desasosiego (¿dónde quedaban los criterios de selección?).

2. Intercambio de los renoves por ropa

Bien, me hice una lista: quería encontrar ropa pre-mamá, ya que no pensaba comprarme nada más que lo imprescindible (si podía evitarlo). Básicamente, un abrigo o similar y unos pantalones blancos o claros. Para esto me bastaban 5 de mis 20 renoves, así que iba sobrada. Y si veía alguna cosa más… pues pa’la saca.

2.1 Primer intento. En el mismo lugar donde dejé mi ropa.

Allí volvimos, pero ahora ya no estaban los tres caballeros, sino un equipo eficiente de  chicIMG_2320as y chicos que sacaban la ropa y la ordenaban por tipos de prendas. El lugar era agradable, había música y bastante gente mirando a ver qué encontraban, sobre todo mujeres. El público era el mismo que te esperarías encontrar en el Zara o el C&A, un poco de todo, pero con targetas de crédito en el bolso, seguro.

Y aquí mi segunda decepción. Mucha ropa no es que hubiera, aunque mi pareja se sorprendió: esperaba que hubiera bastante menos. Había alguna cosa chula, cosas de tiendas bastante populares y actuales, alguna cosa de calidad pero difícil de clasificar por su extravagancia (aunque eran los menos), pero también había ropa vieja, gastada, con agujeros y manchas. Y nada en absoluto de pre-mamá, ni abalorios o complementos interesantes. También cabe señalar que la sección de ropa masculina era prácticamente inexistente.

Nos fuimos de allá sin intercambiar un sólo renove.

2.2 Segundo intento

La limitada cantidad de ropa que había expuesta me permitió analizar cuáles de mis prendas habían sido cogidas el día anterior, el primer día que se abrió el punto de intercambio. Y éstas habian sido las más nuevas, las más sencillas de ser aprovechadas y, en definitiva, las mejores. En conclusión, lo mejor es ir en cuanto se abra el punto de intercambio.

Lamentablemente, no hubo segunda ocasión. Me he quedado con los renoves en la mano, nos ha sido imposible ir a otro punto de intercambio. Las causas han sido varias: unas jornadas laborales especialmente intensas, mal tiempo, y tener que hacer frente a otros compromisos más urgentes.

3. Conclusiones

Por tanto me quedo sin pantalones blanco de pre-mamá y sin tener muy claro si ha sido una experiencia fallida por nuestra parte, o no hemos acabado de entender el concepto… o si no acaba de funcionar la cosa. No se. El año que viene lo volveremos a intentar.

Lo que está claro es que no he perdido nada, ya que la ropa que doné estaba destinada a ser donada. Si no hubiera sido así quizás me hubiera molestado más en intercambiar los renoves o quizás estaría algo enfadada.

En conclusion: no hay evaluación este año. El año que viene, más.

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Experiencia: Yogurt de yogurtera (fácil y barato!)

Un ejemplo clásico que siempre se pone a la hora de hablar de la trazabilidad de los productos es el yogurt.

¡Oh! ¡Inocente yogurt de tu nevera! Humilde representante de marca blanca u ostentoso 8895836840_b868aa2cd8_bintegrante de la aristocracia láctea. Aún en el caso que puedas controlar de dónde proviene la leche e imaginándonos que es un yogurt natural soso sosísimo sin gracia ninguna (pero que te ahorra preocuparte por la procedencia del azúcar, aromatizantes, colorantes, potenciadores del sabor y estabilizantes) siempre te quedará la duda sobre su envase. ¿De dónde proviene? ¿Qué ocurrirá después con él? ¿Cual sería el coste real de tu yogurt si se incluyera en el precio la huella energética de la fabricación de ese envase y su posterior tratamiento como residuo?

Un día de esos tontos, en los que te planteas cómo hacer tu vida más complicada (seamos sinceros, por muy fácil que sea hacer yogurt, comprarlo ya hecho en el súper de debajo de tu casa siempre es más fácil, salvo que tengas fobia a los hipermercados o a la gente), vi de oferta una yogurtera y me lancé de cabeza a por ella. Y todavía no me he arrepentido, lo que quiere decir que o bien aporta ventajas o bien soy muy cabezona.

Ventajas de hacer yogurt casero:

1. El precio.

Soy la primera sorprendida, lo juro. Cuando empecé no lo hacía por el precio, estaba convencida que el yogurt casero era más caro que comprarlo hecho. De hecho, las leyes de la economía me avalaban: la producción masiva industrial siempre abarata costos. Pero, claro, aquí no cuentan gastos publicitarios, de distribución y demás. Es evidente que parto de materias primas que compro en un súper (de momento tener una vaquería en un piso no es legal), pero el descuento por producción masiva de yogurts se me aplica a mí, porque de pocos elementos obtengo muchos.

He hecho los cálculos, los he repasado una y mil veces. Si los cuelgo es porque estoy segura de que son correctos. De todas formas, no soy matemática ni economista, si alguien ve algún error, que me lo comunique y silenciaré su comentario y aplicaré los cambios oportunos. Helos aquí:

Iogurt  (160g)

Materias primas
1 yogurt natural (0,5€) –> 21 u
3 tetrabrick leche (0,62€*3=1,86€) –> 21 u
1,3 botes mermelada (1,79€*1,3=2,30€) –> 18 u

Breve explicación: de un yogurt natural (bote de vidrio, no reparamos en gastos)[1] tengo para hacer 21 yogures en tres tandas de siete yogures cada una. Los yogures, para que tengan alguna gracia les ponemos mermelada de frutas (bote vidrio, mermelada pija con cachos de fruta apreciables, tampoco reparamos en gastos aquí). En cada tanda siempre hay que dejar uno natural para poder hacer la siguiente. Así que 18 yogures son con mermelada, 3 son naturales. Un bote de mermelada da para 14 yogures, para los 4 restantes hay que empezar otro bote.

Consumo eléctrico de la yogurtera
12W de potencia = 0,012 kW * 12 h de funcionamiento = 0,144 kWh
0,144 kWh * 0,1410€/kWh = 0,0203 € / 7 yogures = 0,003 € de consumo eléctrico por yogurt

Coste total:

1,86/21= 0,089€ de leche por yogurt
0,5/21=0,023€ de yogurt por yogurt
2,30/18=0,128€ de mermelada por yogurt
_________________________________________
0,089+0,023+0,128+0,003 = 0,243 € por yogurt con mermelada
0,089+0,023+ 0,003 = 0,115 € por yogurt natural

11 céntimos de euro el yogurt natural no parece un mal precio, y más si tenemos en cuenta que nuestro yogures son de 160g y los comerciales son de 125g. Pero aún así quisimos comparar con los yogures del súper a ver si es o no es un buen precio.

comparativa yogurtSe puede apreciar que se ahorra bastante, incluso teniendo en cuenta el gasto eléctrico de nuestra yogurtera. Los yogures naturales salen un 33% más baratos que el precio medio de los yogures de las marcas blancas más usuales en mi zona.

Esto se invierte si comparamos con los yogures de sabor fresa, que no hay que olvidar que no contienen más fresas que las pintadas en el envase.

Pero si comparamos nuestro yogurt de mermelada con los yogures con mermelada del mercado, la cosa cambia. Primero, se ofertan muy pocos sabores, mientras que nosotros podemos hacer yogurt con cualquier mermelada, incluso de pimientos si un día quisiéramos hacer un canapé especial. Y estamos usando una de las mermeladas más caras, que hay. Podríamos abaratar bastante si usáramos marcas blancas. Además, hay infinidad de recetas, no sólo con mermelada. Si a alguien no le gusta, puede hacerlos de café, o de chocolate, o con azúcar o con fruta en almíbar…

La realidad es que consumimos un yogurt de una calidad muy elevada a precio de marca blanca o incluso más barato.

2. Se generan menos residuos

Los más perspicaces se habrán dado cuenta. ¡Ajá! En esta tabla tampoco estamos contando lo que cuesta procesar los residuos generados. Todo se viene abajo como u castillo de naipes mal montado, etc.

De este yogurt estamos hablando...

De este yogurt estamos hablando…

Pues no. No lo tengo en cuenta porque es un cálculo muy complejo y no sé cómo hacerlo con ciertas garantías de seriedad. Además, en cada región varía. Y, sobre todo, los residuos a tratar son diferentes (botes de vidrio, tetrabrick, cubiletes de plástico, tapas de alumino…).

Pero lo que sí que es cierto es una cosa: comiendo 21 yogures generas 21 residuos (42 si contamos las tapas a parte), que deben ser procesados con un coste desconocido. Mientras que nosotros comemos 21 yogures generandos tres residuos (cinco si cuentas las tapas), que deben ser procesados con un coste desconocido. 21 a 3 (o 42 a 5), no está mal. Y, además, dos de esos tres residuos son botes de cristal, que no siempre tiramos, ya que tienen un tamaño ideal para hacer cosas con ellos.

En el mercado también se venden yogures en botes de vidrio, pero encontrar qué hacer con 21 botecillos de vidrio cada vez no es tan fácil. Y, además, el yogurt natural en bote de vidrio se vende a 0,5€ la unidad, mientras que nosotros los disfrutamos por 0,115€. En ocasiones, ser ecólogico sale a cuenta.

También está lo que cuesta fregar los botes de vidrio de los yogures, pero no debe de ser mucho, porque (todavía) podemos pagar las facturas del agua. Y si nos ponemos tiquismiquis con eso, nadie tiene en cuenta el impacto medioambiental del transporte del yogurt desde la fábrica, así que vamos a dejar el tema.

3. Elección consciente de los ingredientes.

Como yo elijo las materias primas para mis yogures, es más fácil medir el impacto ecológico que genero al comérmelos (más facil no significa que lo controle por completo, pero por algo se empieza). En el yogurt manufacturado, aunque sea producción local, es dificil conocer la procedencia de todos los ingredientes. ¿De donde han salido los conservantes o los colorantes (si tiene)? ¿Y la leche (en el caso de que utilicen leche y no diversos sucedàneos y elementos de la leche por separado, porque así es más barato y/o cumple mejor normativas de seguridad alimentaria)?… Cuanto más elementales (elemental en el sentido de primario, de no manufacturado) sean los ingredientes de los que partes, tanto más sencillo es saber de dónde procede cada uno, el camino que han recorrido hasta tu estómago.

¿Qué? Nada que envidiar a cualquier yogurt comercial...

¿Qué? Nada que envidiar a cualquier yogurt comercial…

Aquí se me puede argumentar que la mermelada como ingrediente elemental deja muchoque desear. Lo sabemos, es cierto. En un estado más avanzado del proyecto, la idea es elaborar nosotros mismos la mermelada a partir de las fresas de nuestro huerto urbano. ¿A que somos adorablemente hippies?

Otro problema es que a pesar de todo, seguimos necesitando un yogurt comercial. Sí, es cierto, pero es uno para producir 21. Además, que es de los que menos ingredientes llevan, Dios mío, es tan soso que se puede comer sin problemas en caso de gastroenteritis. Y, finalmente, podríamos soslayar este problema comprando las bacterias por separado, que, como ya he señalado, se venden a 8 euros para hacer 21 yogures igual. Además, vienen en bolsas separadas dentro de una caja (mayor número de residuos), es muy dificil de conseguir (se tendría que contabilizar el tiempo y el transporte consumido hasta conseguirlo) y que la idea al final es reducir nuestra huella ecológica pero viviendo en esta sociedad (y de paso, mejorar en calidad alimentaria), no complicarte la vida hasta el extremo que recurras a comprar a escondidas de tí misma los yogures hechos en el supermercado o llegar a extremos absurdos de generar más residuos y gasto enérgético por tratar de ahorarte una nimiedad (1/21 parte de ingrediente de origen más o menos descontrolado).

Y un último punto, que también es una ventaja significativa: puedo comprar leche de cabra y un yogur natural de leche de cabra y montarme 21 yogures de leche de cabra. Puedo utilizar leche de continuación para bebés o incluso materna (pero aquí sí que es impeninable el uso de las bacterias en polvo) y hacer yogures realmente para bebés y no el sucedáneo que venden a precio de oro (económico y para la salud). Puedo utilizar fruta en almíbar, mermelada, confitura, compota, ¡zanahorias! o frutos secos (fruta fresca no, suelta demasiada agua, debe de ser cocida primero de alguna forma). Siempre que haya bacterias lácteas implicadas (esto no es kefir) puedes hacer lo que quieras como quieras.

Conclusión

Hacer yogurt con una yogurtera puede parecer a priori una actividad snob para gente con mucho tiempo libre, pero en realidad aporta muchas ventajas. Está muy bueno, es muy sano, puedes customizarlo como quieras y, encima, es más barato y aunque es ecológicamente mejorable, es cierto que mejora respecto a comprar yogures comerciales. ¡Desde aquí lo recomendamos activamente!

Y por cierto, si aún hay dudas, porque hay yogures que aportan cosas como omega 3, omega 9, calcio, o moléculas mágicas contra el colesterol, la hipertensión o la depresión, recomiendo encarecidamente leerse estos artículos sobre alimentos funcionalizados para tener propiedades esotéricas supuestamente medicinales: scientia/calcio, scientia/lactobacilos, scientia/tensión arterial y yogurts e infinidad de artículos que demuestran que la mayoría de los alimentos funcionales venden a precio de oro y anuncian a los cuatro vientos… cartón, humo y mucha, mucha imaginación technicolor.

valoracio yogurt

Esta semana colgaremos la receta que seguimos paso a paso, con fotos ilustrativas y todo.


[1] sí, es paradójico, pero las bacterias se tienen se sacar de algún lado. Las que venden en sobres son más caras (8 €), son MUY difíciles de conseguir (supongo que por estos motivos) y rinden igual que un yogurt natural.

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Experiencias de segunda mano que sí que funcionan

Segundalia

De segundalia ya hablamos en otra ocasión, pero aún así, está bien repasar. Es una plataforma on-line que ofrece ropa en condiciones óptimas, esto quiere decir, con pocos usos, sin agujeros, descosidos ni manchas.

segundalia

Utilizando sus servicios pude adquirir un bonito vestido de seda para una boda, de un modista más o menos conocido a más de la mitad de precio. Porque era de segunda mano, claro, aunque a estrenar. El vestido llegó envuelto en papel de seda y con un inconfundible olor a tienda de ropa. la única pega: que como el vestido era de diseño, no me lo pude probar previamente y, aunque es de mi talla, me lo tienen que arreglar para que se termine de acoplar a mi. Realmente, esto pasa cuando compras ropa de vestir, así que tampoco es un drama excesivo.

En su escaparate se puede encontrar ropa de una infinidad de marcas y estilos y se puede buscar por prenda, marca, talla o destinatario.

Pikeando

Es un tablón on-line de anuncios de muebles de segunda mano de Ikea. Sólo y exclusivamente. Pero con un diseño web muy atractivo y simple, que imita la simplicidad sin renunciar al diseño que seguramente ha hecho de Ikea un éxito empresarial, lo cierto es que hace casi la misma ilusión ir a Ikea a buscar los muebles del catálogo como ir a recoger los muebles que has localizado gracias a Pikeando.

pikeando

Como ellos mismos explican en su web:

No estamos afiliados ni somos socios, colaboradores, representantes o patrocinadores, tan sólo somos unos entusiastas de la filosofía Ikea a los que nos gusta reciclar con la idea de contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente.

Tiene tres secciones, el Escaparate, donde se muestran aquellos muebles que se ofrecen de segunda mano y que aún están presentes en el catálogo de Ikea de este año, el Rastro, espacio para encontrar aquellos que ya han sido descatalogados y Se busca, sección donde colgar tu lista de deseos y si en el plazo de un mes alguien oferta lo que buscas, te avisan.

No hay que pagar ninguna comisión ni por colgar un anuncio ni al vender los artículos. De hecho, una vez que has encontrado lo que buscas y mandas un aviso al vendedor a través de la web, si la transacción sigue adelante, Pikeando no vuelve a intervenir para nada. Se puede afinar la búsqueda a tu provincia y por palabras clave y en el anuncio se especifica cuando fue adquirido el mueble e incluye foto del estado actual.

En la web también podemos encontrar video-tutoriales sobre cómo montar muebles de Ikea.

Hemos adquirido así unas estanterías y ha sido un éxito rotundo. Por el precio de una hemos comprado dos y están perfectas. He colgado algunas peticiones más, a ver si consigo que sean satisfechas…

Altamente recomendable si quieres amueblar un piso de estudiantes (y te da un poco igual el modelo exacto de mesa o de estantería).

Tiendas de barrio (o no) de cosas de bebés de segunda mano.

¿Por qué de barrio? Bueno, en realidad el tema principal yo creo es que sean físicas. Lo bueno de que estén en tu barrio es que puedes ir muchas veces ya que, por razones obvias, el stock es muy limitado y nunca sabes con qué te puedes encontrar. Para intentar superar esta limitación, la cadena de tiendas de segunda mano babyeco tiene un catálogo on-line de la mayor parte de los objetos que exponen en sus tiendas. Puedes comprarlos o reservarlos y también reparan carritos y cochecitos de bebé, les hacen una ITV y los limpian. Como un taller de coches cualquiera, vamos.

babyeco

¿Por qué tiendas físicas? Bueno, porque lo que se va a comprar no está nuevo. Claro, es de segunda mano, de ahí la gracia.
Pero es más sutil que todo esto. Es que es para un bebé.
Hay gente que usa las cosas y las deja nuevas y hay gente que tiene garras en vez de manos. Y está además cómo ha sido usado, el grado de higiene que se ha tenido, y lo importante que eso pueda ser para darle un posterior uso, factores que varían mucho según el objeto en cuestión y a qué lo vaya a destinar yo. En el caso las estanterías que compré a mitad de precio, mientras no tengan manchas de sangre, me da igual si las usaban para guardar CDs o muñecas de vudú (aunque espero que no…).

Para las cosas de bebés los límites tolerables están bastante bajos (al menos, en mi caso). Y en foto es difícil apreciar ciertas cosas. Hasta que no lo tocas, lo ves, lo hueles, lo sientes y ves que ese objeto aunque no lo estrenes tu realmente te da igual porque está nuevo, no me atrevo a comprarlo. Claro hay diferentes niveles, no es lo mismo el armazón de madera de una cuna (por cierto, qué caras son, ¿lo he dicho ya?) que un bodie, no es lo mismo un carrito que un biberón (biberones de segunda mano, como no sean de cristal y sin tetinas lo veo… difícil).

La cuestión es que en este tipo de tiendas, en las físicas, saben todo esto y se afanan encosas bebe presentar de manera escrupulosamente limpia, desinfectada y brillante todo lo que tienen. Aquí no hay sitio para plásticos descoloridos ni restos secos en la baby cook. Y lo mejor de todo: la gente compra y le regalan un montón de cosas que nunca llega a estrenar, trastos que van dando vueltas hasta que, por suerte, hoy en día, se pueden vender aquí y recuperar parte de la inversión. Y tu, que te decides a entrar, te puedes encontrar con auténticas gangas en trastos que están sin usar, en sus embalajes originales y en ocasiones hasta con olor a nuevo.

De todas formas, hay plataformas de venta on-line entre usuarios específicas de cosas para bebés, en las que también se pueden encontrar muchas buenas ofertas. Aunque aquí el examen organoléptico se limite a ver la foto que, con más arte o menos, el vendedor ha hecho de lo que sea que venda. Las tres más grandes que he encontrado son Segunda mano bebé, la cual no clasifica los anuncios por provincias y no está muy actualizada,  Megabebé , a la que no he conseguido entrar, y Productos para bebés. Las tres creo que dejan bastante claras sus intenciones, y en las tres lo que más se ofrecen son carritos. Creo que es por que son caros, se usan un montón y no es de lo que más repelús da a la hora de que te lo dejen o comprarlo barato o lo que sea. En realidad, Ebay y segundamano.es siguen siendo las reinas de este mercado.

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Nueva edición del “Renova la teva roba”

Del 10 al 30 de noviembre en numerosos puntos de la ciudad.

renova2014La premisa es sencilla: son mercadillos de intercambio, donde tu aportas ciertas prendas que puedes canjear por otras. En el marco de las iniciativas SWAP, para fashion victims (o no tan victims) que quieran renovar su armario de forma barata y sostenible. O, al menos, intentarlo.

Unos días (u horas) son de recogida. Tu llevas un cierto número de prendas lavadas y sin agujeros ni descosidos ni manchas. Dicen que máximo diez prendas (pero no se si es que máximo te pueden aceptar diez o que máximo te revisan diez) y según lo que te acepten de otorgan una serie de puntos o “renovas“. Complementos y camisetas valen por 1, pantalones, camisas, faldas, jerseis y chaquetas valen 2 y chaquetones, ropa de vestir y conjuntos, etc… valen 3 . No vale ni ropa de casa (toallas, sábanas…) ni ropa interior.

Otros días son de mercadillo. La ropa aportada ha sido bien ordenada y clasificada y tiene un valor en “renovas”, utilizando el mismo baremo que antes.

Aquí el tríptico que anuncia en evento con toda la información.

Iremos y contaremos qué tal ha ido…

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El límite de nuestro compromiso

Hace tres años que oímos por primera vez el concepto “decrecimiento” y hace dos que decidimos empezar a aplicar gradualmente algunos de los preceptos de esta filosofía. Los pilares fundamentales: intentar reducir nuestro consumo y que el que hagamos sea de la manera más responsable y consciente posible.

Esto se traduce en reflexionar largamente antes de decidir comprar algún bien de consumo. Esto se hace difícil y farragoso, ya que la mayor parte de los productores son bastante opacos respecto a conceptos que deberían ser tan sencillos como de donde provienen sus materias primas o donde está su fábrica. Al final simplificas y sólo compras aquellos productos que te lo ponen fácil.

En la cesta de la compra semanal esto funciona muy bien, ya que los productos frescos los compramos en el mercado, la mayor parte de las veces a los propios productores, y para lo poco que compramos envasado, hay oferta de sobra. Y no me refiero sólo a productos ecológicos carísimos. Hay infinidad de productores locales que proveen sin vergüenza a la marca blanca del super de debajo de mi casa e incluso son marcas bien conocidas. Es más, hay industrias a nivel nacional que salen por la tele (¡Uoo!) y que son un ejemplo de transparencia.

Sin embargo, llega un momento que cansa. Cansa mucho. No todo se reduce a los berberechos de la cena. Estos días estamos intentando escoger qué muebles comprar para la habitación de nuestro futuro retoño. Como abarcar el problema gobalmente es casi imposible, vamos elemento a elemento. Y el primer elemento, el primer escollo: la cuna.2010 cuna

Queremos que el colecho pueda ser una opción para nosotros, lo que nos reduce el número de cunas del mercado radicalmente. Investigando por internet durante días, dos marcas son las únicas que cumplen todos los requisitos que se les podría exigir:

  • que sea segura para el bebé,
  • que sea de materiales sostenibles, biodegradables y respetuosos con el entorno,
  • que tenga ruedas (je),
  • que haya sido manufacturada lo más cerca de casa posible,
  • que la podamos pagar (jeje)
  • y que se pueda utilizar tanto como cuna normal como de colecho.

Pero aquí comienza el drama. Aunque las dos empresas tienen sede en Cataluña (casualidad. Si tuvieran sede en Torremolinos también serviria, pero no es el caso), sólo una tiene la fabrica realmente aquí y utiliza maderas de bosques gestionados en el territorio. La otra creo que tiene la fábrica en algún lugar de Europa del este (y digo creo porque tras muchas horas de búsqueda sólo he encontrado una referencia vaga y no oficial). Las consecuencias: la producida localmente vale un 62% más que la otra (y esta otra tampoco es que la regalen. Es muy conocida como una de las más caras del mercado).

Realmente la culpa del precio exhorbitado de la “local” no es de la empresa. Producir algo aquí y de madera es realmente mucho más caro que externalizar la producción a donde el nivel de vida es mucho más bajo y los materiales más baratos (por muy proveniente de bosque sostenible que digan ser).

Claro, la mejor opción, la más decrecentista es conseguir el modelo “local” y de segunda mano. Pero colechar implica un mercado reducido y siendo tan desorbitantemente cara, sería mucho pedir que mis vecinos tuvieran justo ahora una casi nueva para vender. Estoy a la caza de la otra, “semilocal” por decir algo, pero resulta muy difícil.

Pero volviendo a nosotros, al final, si no queremos que nuestro niñ@ duerma directamente en nuestra cama (cosa muy respetable y que a mucha gente le va muy bien, pero siendo primerizos preferimos no intentar), supongo que acabaremos comprando una de las dos… y lo más seguro es que al final el tema económico acabe imperando.

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